Los recientes ataques terroristas en el Reino Unido me recordaron la frecuencia con
que entré y salí de las estaciones del subterráneo de Londres (el “tube”), y viajé
en los autobuses doble piso, sin imaginar jamás que los fanáticos religiosos algún
día bombardearían esos lugares. Ese recuerdo originó lo que sigue.
Rememoro con placer el período en los años ‘50 cuando viví en el Reino Unido,
y cada domingo por la mañana me levantaba temprano para visitar la Esquina de los
Oradores en el Hyde Park. Veía a los oradores acomodarse y compitiendo por posiciones
ventajosas desde las cuales podrían dirigirse a las multitudes sobre temas desde
cómo Guy Fawkes salió perdiendo con el gobierno, hasta la última refutación de la
Teoría de la Relatividad, parados sobre sillas plegables o plataformas más
sustanciosas. Desde aquella época volví a Londres muchas veces, pero de algún modo
permití que mi agenda interfiriera con otra visita a ese maravilloso lugar, donde
todos y cada uno (bajo la observación y protección casual y benigna de los
policías) podrían despacharse sobre un amplio y maravilloso abanico de temas.
Para comenzar mi página esta semana, reflexiono sobre lo que yo podría decir si
tuviese la inspiración para subir y hacerme oir en la Esquina de los Oradores.
No sé dónde se puede encontrar un escenario equivalente fuera de Londres, pero
podría ser la Internet. Aquí va.
He notado con interés que más y más comentaristas y columnistas están llegando a
hacer preguntas sobre los derechos básicos que los estadounidenses se supone que
tenemos acerca de adoración (o no adoración) de cualquiera de los cientos de diferentes
variedades de deidades que nuestra especie inventó para hacer a la condición humana
más soportable y menos confusa; tener una explicación como “Dios lo hizo” en la cual
caer, nos permite dejar de pensar en asuntos profundos. La libertad de religión también
significa libertad ante la religión, pero eso se hace cada vez más dificil de conseguir.
Parece ser que la actitud general en el Estados Unidos basado en fe, como lo
encontramos guiado actualmente, es que aquellos que creen en una deidad deberían
tener más derechos que aquellos que eligen (sea cual fuere la razón) no hacerlo.
Esto se nos hace mucho más importante cuando afrontamos el hecho de que la guerra
en la que estamos involucrados ahora es una guerra religiosa; no es política,
no es económica, no es por territorio. Su precedente puede ser encontrado hace
nueve siglos en las Cruzadas, libradas desde 1095 hasta 1270 de la presente era,
cuando aquellos que partieron hacia otras tierras en ese intento devastador e
inútil de recuperar la “Tierra Santa” de manos de los infieles, recibían honores
y recompensas (si volvían de la misión). Parte del fanatismo que padecían los
cruzados era la creencia de que el fin del mundo era inminente. Ese delirio
se refleja en el encantamiento actual sobre El Rapto, en el cual los fieles
serán instantáneamente levitados hacia la esfera celeste, dejando a los
pecadores y sicofantas abajo. Hay otros ejemplos; la Santa Inquisición y
los Juicios de las Brujas de Salem también fueron locuras promovidas por la
religión, así como la todavía vigente tragedia que enfrenta a los Protestantes
y los Católicos en Irlanda. No cuesta nada encontrar paralelismos.
El fuerte de los Estados Unidos siempre fue que tenemos libertad de creencias,
entre otros privilegios, proyectados para nosotros por aquellos que fundaron esta
nación. La Constitución de los Estados Unidos de América fue diseñada para
proteger a las minorías de cualquier tiranía alentada por la mayoría, y para
garantizar a todos los ciudadanos cosas como la vida, la libertad, y la búsqueda
de la felicidad. ¿Recuerdan esa frase pegadiza? Si obedecemos las leyes de la tierra,
y no hacemos daño a otros, deberíamos (según la Constitución) tener el derecho de
tomar decisiones personales, y hacerlo sin la intrusión del gobierno. En mi opinión,
es realmente una grandiosa forma de ver la vida.
De hecho, es el motivo por el cual en 1987, siendo un ciudadano canadiense que vivía
en los Estados Unidos, tramité la ciudadanía estadounidense. Eso fue determinado por
un desagradable suceso previo. En 1973, había estado de gira con el espectáculo de
Alice Cooper, “Billion Dollar Babies”, y mientras estuve en las Cataratas del Niágara
(Canadá), descubrí algo sobre mi país que me defraudó y derivó en mi decisión de
hacerme estadounidense. En medio del espectáculo, yendo detrás del escenario a
cambiarme en el vestuario que se nos había asignado, encontré a unos vándalos
abriendo los armarios y arrojando efectos personales (incluyendo los míos) hacia
todas partes. La destrucción fue tremenda, y desde luego me quejé abiertamente.
Me pusieron contra la pared (a punta de pistola) y me dijeron que no tenía derecho
a estar allí. Me condujeron fuera del edificio.
No, no podía objetar la ley. Esa era la ley. La Policía Montada Real de Canadá (RCMP), el
equivalente canadiense del FBI en los Estados Unidos, estaba buscando en la propiedad
de los artistas evidencia de drogas, mientras se suponía que los artistas estaban en
escena, y a pesar de no haber encontrado nada, destruyeron esa propiedad y simplemente
dejaron toda la basura donde la habían arrojado. Pude volver a entrar al edificio,
sin ser visto por la policía, por una entrada lateral, y llegué apresuradamente al
escenario, aunque no estaba con la ropa que debía.
Al día siguiente me levanté temprano y fui a las oficinas del periódico local. Después
de muchas vueltas, dí con un periodista y le expliqué lo que había ocurrido la noche
anterior. La reacción fue de sorpresa: se me informó claramente que el periódico
no quería tener ningún problema con la RCMP, que la historia ya se había escrito, que
la acción de la policía no era parte de la historia, y que hubiese sido mejor que
yo tratara la situación como una experiencia de aprendizaje. Yo aprendo rápido.
Elegí ser estadounidense.
No hubo nada automático en hacerme estadounidense, como sí ocurre con cualquier individuo
que emerge al mundo ubicado en tierra de los Estados Unidos. Me gané mi ciudadanía durante
más de una década, trabajando duro, respetando las leyes, y estableciendo que podría
ser un miembro útil a la sociedad. Por eso considero que tengo una razón válida para
objetar el hecho de que, si bien hubo una época en que nuestros políticos comprendieron
que no estaban en el poder para ser nuestros líderes espirituales, actualmente
parecen creer que pueden determinar lo que pensamos, hacemos y creemos, en lugar
de dejarnos esas decisiones a nosotros.
Nuestro Presidente nunca se dirige al público sin aludir a un dios o a la oración, o
pidiendo a un dios que imparta bendiciones sobre nosotros. Él apoya y alienta a las
más extravagantes aplicaciones de cualquier persona o agencia que adopta la etiqueta
“basada en fe”, como los discípulos del próspero líder sectario Sun Myung Moon. Él veta
los intentos de mejorar nuestras vidas y las vidas de las generaciones futuras a través
de investigación fundamental en biología básica (a través de la investigación de
células madre embriónicas, por ejemplo), y define a aquellos que no están de acuerdo con
su filosofía religiosa como “el mal”. A pesar de nuestra siempre mencionada separación
entre Iglesia y Estado, tenemos los fondos federales para financiar la promoción de la
religión; el mes pasado, pagamos 300.000 dólares de nuestros impuestos para llevar
cientos de capellanes de la Fuerza Aérea de Estados Unidos a Colorado Springs, para
una “Conferencia de Acondicionamiento Espiritual”, un esfuerzo evangélico con el fin
de “buscar respuestas en las Escrituras”.
Un grupo que expresa gran alarma sobre el creciente poder de la religión sobre nuestras
libertades básicas es la Red de los Brights, quienes recientemente lanzaron su sitio
web renovado en www.the-brights.net. Esta base es utilizada
por gente de 115 países, enlazando a “sitios Brights” en cinco idiomas. ¿Quiénes son los “Brights”?
Son gente que tiene una visión naturalista del mundo, libre de elementos sobrenaturales y
místicos. En Estados Unidos solamente hay millones: escépticos, humanistas, agnósticos, ateos,
Cristianos (que siguen la enseñanza moral de Cristo, libre de creenncia sobrenatural),
racionalistas, secularistas y varios otros. Como dicen los Brights:
La gente que tiene una visión naturalista adopta acciones pensadas y éticas sobre
cuestiones de importancia cívica. Reclaman “reglas equitativas” para los ciudadanos
que tengan visiones religiosas o naturalistas, para conectarnos con la Iluminación,
una era en que la gente tenga la confianza de que, con razón y ciencia, podríamos
crear una sociedad verdaderamente justa. La sociedad se hizo progresivamente más
incluyente cívicamente en cuanto a etnicidad y orientación sexual. Todavía hay profundos
prejuicios en todos los niveles de la sociedad en cuanto a aquellos que no dicen
ser religiosos.
La condena a la ciencia está de moda como nunca antes. Los paisanos conservadores proclaman: “¡La ciencia
no lo sabe todo!”, y aquellos que no están mucho mejor informados deben estar de acuerdo.
Pero la ciencia (como un lector señala en la próxima sección de esta semana: “Lo que hace la
ciencia”) nunca afirmó realmente saber nada; sólo ofrece observaciones y explicaciones
probables. La ciencia está siendo demonizada. El derecho del ciudadano a elegir sobre el aborto
está siendo combatido con definiciones totalmente precarias de palabras y frases
científicas/técnicas, todas reflejando miedos y falacias religiosas. En relación al veto
a la investigación de células madre de embriones humanos (otra movida religiosa) y las
falsas objeciones que se hicieron para justificar su sofocación, ¿qué dirán los futuros
observadores de nuestra cultura? Creo que cuestionarán nuestra salud mental. Inevitablemente,
tal investigación será hecha (aunque quizás en otra parte del mundo menos cegada por el
miedo de la retribución sobrenatural), y nuestra especie será mucho mejor por ello;
lamento el hecho de que no podré ser testigo de esa victoria.
La Junta de Educación del Estado de Kansas, más adelante este verano, probablemente cambiará
sus estándares científicos al arrojar un manto de duda sobre el hecho de la evolución,
y resaltando cuestiones aun no resueltas como las brechas en el registro fósil, los latiguillos
favoritos de los adherentes al “diseño inteligente”, los mal disimulados creacionistas.
Predican que el ADN y otros mecanismos biológicos son demasiado complejos como para haber
evolucionado, y entonces indican la existencia de un “diseñador”. Dicen que la evolución
y el origen de las especies son cuestiones no probadas y que los estudiantes deben
comprender y debatir diferentes puntos de vista, aunque su punto de vista tiene evidencia
cero que lo respalde, y se basa en dogma religioso.
En la comunidad científica, sin embargo, no hay tal cuestión; en 2002, la Asociación Estadounidense
para el Avance de la Ciencia (AAAS) pasó una resolución declarando que el “diseño inteligente”
es un “concepto filosófico o teológico”, no una sentencia obtenida a través del estudio
de la evidencia, y que no debe ser enseñado en clases de ciencia. Se trata de 120.000 hombres
y mujeres de ciencia, distinguidos y respetados globalmente, que tienen la experiencia, el
conocimiento y el entrenamiento para poder comprender y con autoridad pronunciarse sobre
tales asuntos.
La racionalidad y la lógica están siendo degradadas al estado de nociones, la ciencia está
siendo desvalorizada, la razón está siendo ridiculizada. Temo por el futuro de nuestra
especie, cuando queden sólo los chiflados.
Esta declaración desde el banquillo ahora está disponible.
El lector Al Placette hace una pregunta pertinente acerca de la sección
sobre Catholic Apologetics International (CAI) publicada aquí recientemente
(artículo original)
{vertraduccion;randi20050624.html}, y de paso nos cuenta muy bien qué es lo que hace
y lo que no hace la ciencia. Pregunta a CAI:
¿Quién exactamente se supone que sea “desafiado” por el Desafío del Geocentrismo?
Un fragmento del “desafío”:
CAI extenderá un cheque por 1.000 dólares a la primera persona que pueda
probar que la Tierra gira alrededor del Sol… Por “prueba” queremos decir
que sus explicaciones deben ser directas, observables, físicas, naturales,
repetibles, sin ambigüedad, y completas. No queremos habladurías, opiniones
populares, testimonios “expertos”, voto de la mayoría, convicción personal,
decretos organizacionales, analogías superficiales, apelaciones a la
“simplicidad”, “disculpas” a Galileo, o cualquier otra forma indirecta
de persuasión que no califica como prueba científica.
Las “pruebas” son escritas por matemáticos y lógicos, no por astrónomos ni
por astrofísicos.
La ciencia no ofrece “pruebas” de nada. La ciencia ofrece datos, recolectados
bajo condiciones especificadas. La ciencia busca explicaciones completas pero
parsimoniosas de los datos, llamadas “teorías”, una palabra de la jerga
que la gente ignorante asume como sinónimo de “conjeturas”.
No, no es “solamente semántica”. Es la base para la forma de razonamiento,
y los resultados esperables de tal forma de razonamiento. Una “prueba” no es
producto de la ciencia, de modo que, ¿quién se supone que deba escribir una
“prueba científica”?
Puesto que escribir “pruebas” está fuera del área de la ciencia, un premio a las
“pruebas científicas” dificilmente tenga chances de ser otorgado. Deberían considerar
ofrecer más “desafíos” en el mismo formato, pero con un tema diferente, por ejemplo:
“prueben que el núcleo de la Tierra está derretido”, “prueben que el mundo es redondo”.
Con esta payasada tendrían un hobby de por vida.
Estoy seguro de que Al y otros notaron que el desafío del millón de dólares de la JREF
no ofrece ni intenta “refutar” nada; simplemente pedimos que un solicitante establezca
su afirmación. No sentenciamos que algo sea incorrecto, falso o erróneo.
Utilizando tus métodos, humillé a un iriólogo (los que diagnostican
examinando el iris del ojo) la semana pasada. Un caballero barbudo estaba
ofreciendo diagnósticos gratuitos para promocionarse en la estación
de autobuses de Jerusalén. Padeciendo yo una disfunción renal en etapa
final, me acerqué a él y le dije: “Tengo una enfermedad crónica que
será fatal en dos meses si la dejo sin tratar. Por favor identifíquela”.
Luego de errar dos veces (desequilibrio sanguíneo y enfermedad del
intestino grueso) se rindió con la excusa de que a veces necesita
fotografiar el ojo y examinarlo ampliado. De todas maneras, el próximo
en la fila ni se inmutó y se acercó para obtener su diagnóstico gratuito.
Bueno, estamos preparados para proveer fotografías de alta resolución a cualquier
“experto” iriólogo que crea que pede hacer funcionar la fantochada. Siempre estuvimos
listos para esto, pero nadie nos acepta el desafío. Muchachos, el premio es de un
millón de dólares.
El lector Robert Woodhead (y un par más) me corrigió en algunos detalles de esos gusanos
“calientes” que mencioné la semana pasada:
El agua que sale del cráter es muy caliente (400C) pero en las cercanías
es bastante frío (2 a 4C), porque el agua no es buena conductora del calor,
y el agua caliente del cráter se transfiere hacia arriba por convección,
atrayendo agua fría del entorno. Los gusanos viven en una zona intermedia,
donde la temperatura del agua es aproximadamente 40C (102F).
Las criaturas conocidas actualmente que más resisten la temperatura son ciertas
bacterias y archaea que viven en fuentes calientes, a temperaturas de hasta 80C,
y otras que viven cerca de fumarolas submarinas calientes, más cerca que los
gusanos de tubo. Hay evidencia de algunos que sobrevivieron en agua a 170C;
bajo presión de modo que no hierve, claro.
¡No, Robert no quiso decir que estas criaturas fueron ubicadas allí, bajo presión,
de modo que pudiesen sobrevivir! Está diciendo que el agua bajo una enorme presión
no hierve a temperaturas “normales”…
Todo este divague filosófico de mi parte me puso en contacto con algunas interesantes
facetas de la biología de las que no estaba enterado. Buscando el significado del
término “archaea”, derivé en un sitio:
www.ucmp.berkeley.edu/archaea/archaea.html,
donde encontré información fascinante acerca de una variedad de vida designada recientemente.
¡Échenle un vistazo, e infórmense enormemente!
Les sugiero visitar
www.bbc.co.uk/cult/comics/funnystrips/morrisstokes01.shtml
para que puedan disfrutar y apreciar la obra de Simon Thorp, quien tiene una extraordinaria comprensión
de la gente como John Edward, Sylvia Browne, Char Margolis y James van Praagh (por nombrar sólo
unos pocos entre la multitud de quienes practican lectura en frío y gozan de adulación).
Serán entretenidos e informados por “Morris Stokes”, quien parece haber tomado su nombre
de otros “lectores” famosos en el Reino Unido… Esto me fue enviado por Lawrence Jeffery
de Mississauga, Ontario, Canadá.
El lector Justin Smith estuvo ocupado analizando las técnicas de “lectura en frío”.
Escribe acerca de una sección que publicamos la semana pasada en
www.randi.org/jr/070805the.html#9 {vertraduccion;randi20050708.html}.
Con respecto a “CHICHONESDECARICATURAPARAEDWARD”, creo que
le corresponden más a Char Margolis (aunque John Edward le sigue lejos),
en base a cierta evidencia que pude reunir.
Porcentaje de cada lector (de 73 veces en que se dijo una inicial)
De los datos que junté (www.martini.nu/justin/aura.htm),
tabulé 73 veces en que los lectores dijeron una inicial. De esas 73 veces, aquí vemos
un desglose por lector.
Y tú te preguntarías, ¿qué lector dijo la mayor cantidad de iniciales en una sola lectura?
Margolis. En T18R256 (mis identificadores únicos de transcripciones y lecturas,
ver www.martini.nu/justin/T18.txt y bajar hasta R256),
tengo tabulado que Margolis dijo T, R, D, B, M, N, J y O, no sobre la misma persona.
Según las lecturas examinadas hasta ahora, Margolis es la campeona de las iniciales.
¿Qué? ¿Estás sugiriendo, Justin, que esta gente bendita utiliza trucos, trampas, artimañas,
engaños, simulación para ejercer su oficio? ¿Que están conjeturando? ¡Di que no es así!
¿No sabes que la razón y la lógica son inútiles para analizar milagros? ¡Puaj!
(¡Siempre quise utilizar esa palabra!)
Tengan en cuenta que esta es una base de datos muy pequeña como para establecer cualquier
análisis, pero confiamos en que Justin ampliará su investigación.
El lector Ruan Fourie de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, señala una diferencia cultural:
Viví en Sudáfrica toda mi vida, y cuando pensé sobre todo este asunto de la “cura
del SIDA” de Rath, pude ver realmente por qué aquí la gente lo aceptaría.
La epidemia del SIDA está alcanzando proporciones epidémicas incontrolables, y
mucha de la gente afectada proviene de un contexto cultural totalmente diferente.
Si todavía crees que tener sexo con una virgen o violar un bebé te curará de una
enfermedad, entonces nadie puede esperar que distingas a un farsante como Rath
de un tratamiento verdadero para tu enfermedad. Tristemente, la mayoría de esta
gente nunca tendrá el privilegio de leer el contenido de tu sitio. Están siendo
descarriados día a día, no sólo con “consejos médicos”, sino que me parece que
una porción cada vez mayor de la publicidad televisiva apunta a ese público.
¡Es fácil aprovecharse de alguien que no tiene la educación adecuada!
Como bien sabes, si has tenido suficiente tiempo de leer las noticias,
ver algo de televisión o mirar por la ventana, sin duda has notado
el comportamiento extraño y temible de un tal Tom Cruise en su eterno
afán de perseguir las metas de la Cienciología. Recientemente, en una
entrevista con Der Spiegel, una revista alemana, el actor afirmó que
la Cienciología tenía el programa de rehabilitación de drogadicción
más exitoso en el mundo. Afortunadamente, el entrevistador señaló que
no, que esto no es cierto, y casualmente puso al Sr. Cruise en su lugar.
Lo que se tornó verdaderamente espantoso es la tremenda desinformación
que el Sr. Cruise comenzó a desparramar, en particular su ataque a la
psiquiatría. En una entrevista, afirmó que la Ritalina se convirtió en
una droga callejera, y que la Metadona originalmente se llamaba
Adolfomina. También acusó a Carl Jung de ser editor de una revista nazi.
Todo esto es falso. Se basa en mitos (como la leyenda de Carl Jung) o
simple confusión (la Metadona originalmente se llamaba Dolofina, que
viene de “dolor”).
Otros testimonios profundamente aterradores sobre los programas de la
Cienciología para la rehabilitación de la drogadicción, prevención
del crimen e incluso para el alfabetismo, hacen más que subir a “naranja”
el estado de alerta. Estos programas son el primero de muchos pasos
para instruir a las personas en camino a su invento de “religión”.
Que haya algún resultado beneficioso es secundario, considerando la
posibilidad mucho más aterradora de que la gente caiga en una secta
de esquema piramidal.
La psiquiatría, como cualquier ciencia, está interesada en encontrar la
verdad sobre cómo funciona la mente. Si bien es imperfecta, nunca declaró
poseer todas las respuestas, y cualquier abuso en este campo es resultado
de negligencia personal por parte del practicante, no es un problema
del campo en sí. El Sr. Tom Cruise arremete contra la psiquiatría
por su uso de drogas como la Ritalina, o incluso el Prozac. Afirma que
los desequilibrios químicos no son reales, sino que pueden ser curados
con vitaminas. Estas afirmaciones son obviamente producto de un charlatán
pseudocientífico que, no nos sorprende, fue autor de ciencia ficción.
Si las vitaminas curan, podríamos sugerir que la Cienciología tenga aun
más prominencia mediática demostrando a la JREF que los desequilibrios
químicos pueden ser curados a través de sus programas ficticios.
No dudo que pondrían el millón de dólares en una “buena causa”.
Jacob, parece evidente que Tom Cruise está siendo presionado por los
manipuladores de la Cienciología para que use su destacada figura para
vender su religión de ciencia ficción al público joven, y lo hemos visto
descuidar su carrera y permitir que todos le arrojen piedras. Es su elección…
Parte de la entrevista:
DERSPIEGEL: ¿Consideras tu tarea reclutar nuevos seguidores para la Cienciología?
Tom Cruise: Soy un ayudante. Por ejemplo, yo mismo ayudé a cientos a dejar la droga.
En Cienciología, tenemos el único programa exitoso de rehabilitación de drogadicción
en el mundo. Se llama Narconon.
DERSPIEGEL: Eso no es correcto. Su programa nunca es mencionado entre los programas
reconocidos de desintoxicación. Los expertos independientes aconsejan evitarlo porque
se basa en pseudociencia.
Tom Cruise: No comprendes lo que estoy diciendo. Es un hecho probado estadísticamente
que hay sólo un programa exitoso de rehabilitación de la drogadicción en el mundo. Punto.
DERSPIEGEL: Con el debido respeto, lo dudamos. Sr. Cruise, Ud. llevó de paseo por el
“Centro de Celebridades” de la Cienciología en Hollywood a algunos ejecutivos de estudios
cinematográficos, por ejemplo de Paramount. ¿Está intentando extender la influencia
de la Cienciología en Hollywood?
Tom Cruise: Sólo quiero ayudar a la gente. Quiero que todos estén bien.
En relación a esa entrevista, el lector Hogne B. Pettersen escribió:
La semana pasada me llamó un amigo que estuvo trabajando con drogadictos
y programas de rehabilitación durante más de una década. Estaba furioso
y me contó que seguiría mi ejemplo y nunca más vería una película de Tom
Cruise. Lo cito:
Este actor está allí sentado diciendo que todo el trabajo que yo
y otros miles de personas en todo el mundo hicimos, y seguimos haciendo
todos los días, no tuvo éxito. Personalmente, salvé cientos de vidas.
Varias veces por semana individuos me agradecen por haberlos salvado.
¿Y este delirante se sienta allí para decir que todos nuestros resultados
documentados son mentiras? ¡Los cienciólogos nunca presentaron ni un
resultado de su programa! ¡Nunca!
Estaba tan enojado que casi se larga a llorar, y no puedo culparlo. Me parece
una total falta de respeto por parte de Tom Cruise decir ese tipo de cosas,
pero supongo que un mundo donde la correctitud política te obliga a decir
“lo siento” todo el tiempo, le da derecho a hacerlo.
El lector canadiense Michael F. Vasseur es miembro del Grupo de Astronomía y Observación
del Valle de Ottawa, ¡así que no es alguien con quien se pueda fácilmente hablar con ligereza!
Michael me hizo notar que la cifra que di la semana pasada para el tamaño del universo
(de 10 a 20 miles de millones de años luz) debería estar más cerca de 46 miles de millones
de años luz. Le respondí que, sea 10 o 46, el universo era lo suficientemente grande
como para satisfacer mi idea de que otras formas de vida existirían “casi” inevitablemente
fuera de nuestra vecindad…
Michael también observa (¡es broma!):
Me hizo gracia cuando leí sobre Marina Bai la semana pasada, y el hecho de que
su universo estaba siendo “estorbado” por la misión Deep Impact de la NASA.
Acabo de verificar en el Centro de Planetas Menores e la Unión Astronómica
Internacional (cfa-www.harvard.edu/iau/mpc.html),
y miré en su larga lista de todos los planetas menores en órbita alrededor del Sol.
El archivo de texto que contiene la efemérides para estos objetos pesa más de 46
megabytes, e incluye más de 246.000 (¡!) objetos que fueron rastreados y cuyas órbitas
fueron calculadas. A esto hay que añadir el hecho de que muchos se agregan día
a día por rastreos automáticos del cielo que buscan asteroides que pudieran
cruzarse con la Tierra, como el LINEAR (http://www.ll.mit.edu/LINEAR/)
del Instituto de Tecnología de Massachusetts, y los astrólogos probablemente pasarían
la mayor parte de su tiempo actualizando sus programas de astrología para incluir
estos nuevos objetos. ¡Tendrían que utilizar computadoras, de otro modo nunca podrían
mantenerse al día si hicieran los cálculos manualmente!
¡Sólo espero que quienquiera que les pida su horóscopo obtenga un reembolso luego
del descubrimiento de cada planeta menor, ya que cada nuevo objeto descubierto
demuestra que los astrólogos estaban trabajando con información incompleta!
Sobre el mismo tema, el amigo James Oberg comparte esto con nosotros:
El reconocido geólogo egipcio Zaghlul Al-Naggar afirmó que la nave espacial Deep Impact
tenía un propósito militar y un valor científico despreciable. El siguiente es un
extracto de una entrevista con él que salió al aire en Al-Jazeera TV el 5 de julio
de 2005.
Zaghlul Al-Naggar: El objetivo principal de esta operación (Deep Impact) es militar.
Estados Unidos quiere mostrar al mundo que es capaz de dar en un blanco con una
circunferencia de no más de 6 kilómetros, a cientos de millones de kilómetros de
distancia. El propósito es principalmente militar, y su beneficio científico es
despreciable. Dudo que las muestras obtenidas puedan producir resultados científicos
de valor alguno.
¿Muestras? Eh, Dr. Al-Naggar, esa sonda se estrelló contra el cometa a 23.000 millas por hora
(son 37.000 kilómetros por hora) y su tamaño era aproximadamente el de una lavadora de ropa;
es el tamaño de un refrigerador pequeño para almacenar especímenes geológicos. ¿Cree seriamente
que la NASA obtuvo muestras del cometa de regreso? ¿Es su doctorado en fantasía, o en geología?
El lector Michael Roberts de Hot Springs, Arkansas (él dice, “y sí, el agua sabe bien
pero no curará tu aflicción”), comparte con nosotros este intercambio:
Después de ver su entrevista con Penn y Teller en su colección de DVD “Bullshit”, me
encontré más tarde charlando con una amiga que afirma todo tipo de fantasías: vidas
pasadas, poderes paranormales, lo de siempre. Altaneramente comenzó a explicarme por
qué sus mitos eran tan buenos como la ciencia: básicamente porque “explican mejor
las cosas”, y que “además, la ciencia es un misterio”. Argumenté que si bien había
cosas que seguían siendo misteriosas para la ciencia, la ciencia en sí no es de ninguna
manera misteriosa, y es más, llenar las brechas en el conocimiento científico con
duendes y mitos era una forma fácil de evadir la búsqueda de respuestas.
Se burló de mí, por supuesto, y luego dijo: “Bien, si los poderes paranormales
no existen, ¿por qué acierto tantas veces?”. Respondí que si ella fuera puesta
bajo condiciones controladas, podría descubrir que no acierta tanto. Dijo, “tendré
que hacerlo para tí alguna vez”.
Embestí. Pero de buen modo.
Dije: “Bien, si crees que puedes, no tiene sentido hacerlo para mí por nada; James
Randi ofrece un millón de dólares por eso mismo. Deberías decirle lo que puedes
hacer y bajo qué condiciones lo harás”.
Su respuesta fue exactamente la que esperaba, no por precognición de ningún tipo, sino
porque la leí tantas veces en el historial de la JREF: “No necesito a Randi y
su riqueza”. Dije, “Bien, entonces gana el dinero y ofrécelo a caridad, estarías
haciendo un favor a los psíquicos del mundo haciéndonos callar a los escépticos
de una vez por todas. Estaríamos obligados a admitir la existencia de estas cosas
si tú las demuestras”. Pero ella tenía una respuesta para eso, también, una que
estoy seguro has oído pero que yo no recuerdo haber visto en el historial. Dijo:
“¿Qué, y ser estudiada como una rata de laboratorio?”, como si después de ganar
el desafío, usted la encerrara inmediatamente en un hospital en alguna parte e
hiciera todo tipo de experimentos horribles con ella.
Suspiré y cambié de tema, pero el daño estaba hecho, se enfadó y no quiso
seguir hablando conmigo para nada. Lo que también es típico. Qué terrible
reputación tiene usted, Sr. Randi (y en absoluto merecida). Nunca deja de
asombrarme cómo esta gente se ve amenazada por la verdad, y eso que ellos
mismos dicen ser amantes de la verdad.
Un momento. El millón de dólares no es mío; no es “mi” riqueza. Pertenece enteramente
a la JREF. Y en cuanto a mi “terrible” reputación, probablemente sea porque
Rasputín también comienza con “Ra”…
El Dr. Hanno Wertal de Linz, Austria, hace referencia a la sección que está en
www.randi.org/jr/061705like.html#3a {vertraduccion;randi20050617.html}:
Noté el nombre “Grander” junto con la afirmación sobre “agua vitalizada”, en
varias bebidas aquí en Austria, y lamentablemente debo informarte que Austria
está lejos de tener la sabiduría de los neocelandeses…
En el sitio web de Grander
(ver www.grander.com/en/wissenschaft/diplomunigraz.php)
uno se puede enterar de que hay hasta una tesis acerca de esta agua. Solía
pensar que la Universidad de Graz era bastante respetable, pero en fin, con
la vida uno aprende. Y es bueno ver que por su trabajo obtuvo una medalla
del Estado Austríaco. Pero pienso que si puedes encontrar suficiente gente
crédula a la cual estafar sin ser descubierto, de veras amerita una medalla.
Pecunian non olet. [No tiene olor a dinero]
Mirando el lado bueno, es alentador que no todas las enfermeras acepten esta tontería.
Richard, como sabes, la JREF no persigue a esta gente para suplicarles que tomen el premio.
Están bien enterados de la oferta, pero por motivos que conocen muy bien, no se atreven
a aceptar el desafío.
Recientemente busqué en Google acerca de la evolución de caballos y murciélagos.
Ingresé “evolución caballos” y “evolución murciélagos”. La primera página tenía
enlaces a sitios creacionistas que daban su visión de la evolución de cada especie;
ambas parecían dirigidas a los niños. Pareciera que intentan introducir su “lado”
para los colegiales que están investigando. Un niño investigando para un trabajo
escolar podría pensar que esto es ciencia, por el modo en que está presentado.
Por otra parte, recientemente debatí con un amigo fundamentalista que me desafió
a darle un ejemplo de algo complejo que se formara de materiales básicos encontrados
en la Tierra sin ayuda de seres inteligentes. Pensé por un momento, luego le pedí
que nos encontráramos afuera el próximo invierno, cuando esté nevando.
Hubo una ola de críticas por mi comentario y el de Randy Cassingham sobre el Estado de
Victoria, Australia, y su aceptación del uso de 10 en lugar de 9,8 m/s/s para “g”
en los exámenes del Grado 12. Lo escribí un poco en broma, pero fue tomado seriamente.
Sí, admito que los exámenes de física no son exámenes de matemáticas. El lector
portugués Pedro Rosário Silva estuvo más bien de acuerdo conmigo:
Leí con gran interés tu comentario acerca de la decisión de Australia sobre la aceleración de la
gravedad redondeada a 10 m/s2 en lugar de 9,8. Porque creí que era algo que ocurría comunmente.
Incorrecto, pero común.
Por ejemplo, aquí en Portugal, muchos textos de física de secundaria utilizan
esa “aproximación” en los ejemplos. De hecho, cuando tuve física en mi grado 12,
al resolver problemas, los valores que obtuve muchas veces no coincidían con
los que se encontraban en la sección de respuestas. Luego me sorprendí al descubrir
que esto se debía a que los valores de las “Respuestas” se obtenían considerando g=10 m/s2.
Esto siempre me perturbó. Al fin y al cabo, los estudiantes usan calculadoras en los exámenes,
¿por qué, entonces? Estas aproximaciones podrían aconsejarse en cálculos mentales, ¿pero por
qué en este caso? Y es peor: ¡la aproximación fue considerada correcta en los Exámenes Nacionales
(para acceso a la Facultad) por lo menos en los últimos 5 años!
Y la lectora Carolyn Lachance expresó la opinión mayoritaria:
Respecto a la sección sobre los estudiantes australianos y la gravedad, no veo nada
de malo en que los estudiantes de secundaria usen 10 m/s2 para g en los exámenes
de física. 9,8 m/s2 no es más “valor correcto” que 10 m/s2. El primero es simplemente
más preciso a un dígito significativo. Presumiblemente no se esté examinando la habilidad
aritmética de los alumnos, sino su habilidad de manipular conceptos de mecánica newtoniana
para llegar al método correcto de analizar el problema.
Dos dígitos significativos no son mejores que uno en esta cuestión. Tanto el currículum
de física del US Advanced Placement como muchos de mis profesores universitarios de ingeniería
mecánica nos alentaron a redondear a 10 m/s2 porque así se reducían las posibilidades de perder
de vista los conceptos físicos importantes dentro de la madeja matemática. Mientras
los estudiantes de Victoria comprendan cómo se deriva la aceleración debida a la gravedad,
y que 9,8 m/s2 es una aproximación tal como lo es 10 m/s2, su educación no se verá
afectada por ser alentados a tomar atajos aritméticos en sus exámenes. De hecho, si las
directivas del examen especifican la cantidad de dígitos significativos que requiere el
profesor, habría que penalizar a los estudiantes por no respetarlas.
Está bien. Sólo me preocupaba por el punto en que los estudiantes podrían perder de vista
el verdadero valor de la variable; pregunté a varios lectores que me escribieron si ellos
aceptarían como temperatura “normal” del cuerpo humano 100ºF porque era cercana a 98,6ºF, y
si pi podría ser redondeado a 3…
El lector Mark Siegel añade:
¡Hay un precedente! Recuerdo que, en una de las ocasiones en que una legislatura pretendió
pasar una ley dando a Pi el valor de exactamente tres. Dicen que un matemático estuvo de acuerdo
en que era así… Para valores pequeños de pi y para valores grandes de tres…
Humor matemático… ¡me encanta!
Esto nos remite a la persistente historia de la legislatura del Estado de Indiana que intentó
simplificar pi por ley. Es como legislar para hacer el cielo de color beige. En 1987,
se introdujo el proyecto de ley #246 en la Casa de Representantes de Indiana. Propuso tres
posibles valores para pi (ninguno de ellos 3,14159…) obtenidos por varias asunciones espúreas.
Los tres valores eran 3,2, 3,23 y 4.
Ese proyecto fue discutido, difundido, archivado y finalmente olvidado…
Esto fue hurtado directamente de la gacetilla de National Capital Area Skeptics (NCAS):
Pregúntele a Marilyn
La columna “Pregúntele a Marilyn” de Marilyn Vos Savant aparece en la revista PARADE.
El 23 de enero publicó esta carta de David Manzi, San Diego, California:
Has utilizado el término “crédulo” (“gullible”, en inglés) en una columna reciente.
¿Sabías que no es una palabra? Todo el mundo sabe lo que significa, pero si tú y
tus lectores intentan buscarla en un diccionario, descubrirán que no existe.
El 27 de febrero, Marilyn publicó ésta seguidilla:
Un lector preguntó si sabías que “crédulo” en realidad no es una palabra.
Dijo que todos saben lo que significa, pero que si los lectores intentaran
buscarla en el diccionario, verían que no existe. Nosotros los bibliotecarios
tuvimos que verificarlo, ¡pero encontramos que estaba en todos nuestros diccionarios!
Por favor, una explicación.
Biblioteca Pública de Rainsville, Rainsville, Alabama.
El lector “Richard” de Las Vegas dice “¡Estoy ansioso por que llegue TAM4!”, y nos cuenta:
Solía dedicar tiempo como voluntario para transportar animales como miembro
de la Best Friends Network, parte de Best Friends Animal Sanctuary (ahora llamado
Best Friends Animal Society, www.bestfriends.org
al norte de Kanab, Utah. Es el santuario de animales sin matanza más grande de
la nación y es una operación impresionante.
Lo que provocó mi alejamiento fueron unos avisos en la contratapa de su revista
bimestral proclamando los servicios de varios charlatanes que se hacen llamar
“comunicadores psíquicos de animales”, “sanadores a distancia”, “psíquicos intuitivos
de animales” y cosas por el estilo.
Escribí a la oficina del editor y objeté que permitieran que tales oportunistas
sacaran provecho de sus miembros vulnerables que tenían mascotas enfermas o que
habían muerto. Recibí una respuesta de un miembro del equipo afirmando que
no habían tenido quejas de sus miembros sobre esos “servicios” y que debían
imprimir cualquier aviso que se les enviara.
Respondí que era lógico que no hubiesen tenido quejas, esos farsantes decían a estas personas
exactamente lo que querían oir (el Fluffy estaba jugando feliz en la pradera
más allá del Puente del Arco Iris esperando el reencuentro, etc.), de modo que sería
dificil que no estuvieran satisfechos de oir aquello por lo que pagaron; y que
simplemente no era cierto que debieran aceptar cualquier aviso que se les enviara.
Procedí a explicar que el dinero de los miembros sería mejor invertido cumpliendo
con el objetivo de ayudar a los animales directamente, en lugar de ser derrochado
en esas patrañas, y que no comprendía cómo ellos podían permitir que se abusara
de las emociones de sus miembros por el pequeño ingreso que esos avisos les generaban,
especialmente a la luz del hecho de que en ese momento estaban gozando de un
importante superávit presupuestario en el santuario.
Su respuesta no apuntó a mis objeciones, simplemente dijeron que su política se mantendría
vigente. Una nueva objeción de mi parte resultó en que bloquearan mi dirección de e-mail
en su sitio web. En esa instancia voté con mis pies y encontré un refugio local con el
cual colaborar, mucho más cercano a casa. Aparentemente Best Friends prefiere permanecer
ignorante acerca del daño que facilitar esa charlatanería produce a su reputación,
y del daño emocional y financiero que puede producir a sus miembros. Todo el asunto
me dejó bastante perplejo.
Richard, pregúntales si “deberían” publicar avisos de trampas para animales, rifles
de caza, y proyectos de vivisección…
Recientemente hablé para un grupo de personas cuyas mascotas murieron, sobre el tema
de los “psíquicos de mascotas”, y apenas se me toleró cuando dejé bien en claro
que se trata de farsantes. La reacción de mi público fue de decepción y rechazo. A la gente
le gusta y prefiere las fantasías…
¿Recuerdan al fotógrafo de OVNIs de un brazo en Suiza, Billy Meier? Vean
www.randi.org/jr/032604why.html#2
{vertraduccion;randi20040326.html}.
Lo que nos maravilla del trabajo de Billy es que produjo más de mil fotografías
claras de extraterrestres, incluyendo una de una pleyadiana voluptuosa llamada Semjase (pronunciación
optativa) de aspecto notablemente humano, aunque proviene de muy, muy lejos. Bien, parece ser que,
según Underground Video, Inc., la fotografía de Samjase que Billy nos ofreció apareció
originalmente en un catálogo de Sears Roebuck. Los reclamos a Sears acerca de su
uso probablemente ilegal de una modelo extraterrestre no fueron respondidos.
¿Le habrán pagado una suma astronómica por sus servicios? ¿Sabe Homeland Security sobre esto…?
Concluyendo una excelente carta en el número actual de Skeptical Inquirer
(suscríbanse en www.csicop.org/si/subscribe/)
sobre evolución, David W. Briggs de Augusta, Maine, hace referencia a los berrinches
de los creacionistas sobre la falta de formas de vida transicionales en el registro
fósil entre las varias etapas reconocidas de desarrollo que derivaron en el homo
sapiens.
Lo aborda de esta manera prolija, cuyo origen atribuiré a él mientras no reciba
información en contrario; despues de todo, evolucionamos por datos nuevos o adquridos…
Como analogía, imaginemos a un arqueólogo buscando la transición entre carros
tirados por caballos y el automóvil en una gran terreno donde se desecharon
carros y automóviles durante los últimos 150 años. En la capa inferior, encontrará
muchos carros, y arriba encontrará muchos autos y autopartes, comenzando con el
primer auto popular: el Ford modelo T. Pero, ¿Qué probabilidades tiene de encontrar
uno de los primeros autos experimentales que parecía un carro con un motor adosado,
el eslabón perdido del automóvil?
Esta semana cierro comentando un libro que no leí, hasta ahora sólo pude hojearlo.
Desearía poder tener un par de vidas paralelas en curso, como para poder asignar a un
alter ego con una buena provisión de leche y galletas para tres o cuatro días, para
absorber cuidadosamente un libro como “Into the Cool”, por Eric D. Schneider y Dorion
Sagan, que acaba de publicar la Universidad de Chicago. Es un estudio de una aproximación a los
procesos biológicos y evolutivos con los cuales la mayoría de nosotros no estamos
familiarizados: “termodinámica de sistemas abiertos” o “termodinámica en desequilibrio”, que piadosamente
los autores abrevian como “NET”, salvando así innumerables árboles y evitando muchos trabalenguas.
Brevemente, NET considera:
…cómo funciona el flujo de energía para producir estructuras complejas,
estructuras que parecen mantenerse a sí mismas separadas de su
entorno, estructuras que ciclan los fluidos, gases y líquidos de
los que están compuestas, estructuras que tienen una tendencia
a cambiar y crecer.
Este es un intento para que entendamos mejor la Segunda Ley de la Termodinámica,
que los creacionistas (por ignorancia voluntaria) esgrimen como refutación
de la ciencia. Los autores nos informan, en 42 palabras que podrían servir
como resumen de lo que nos cuenta “Into the Cool”:
Nosotros [homo sapiens] somos un particular patrón material de flujo
de energía con una larga historia y una función natural. Nuestra
naturaleza esencial tiene más que ver con el cosmos y sus leyes
que con Roma (o cualquier otra sociedad humana) y sus reglas.
En otras palabras, este libro sugiere una consideración más profunda y expansiva
de nuestros orígenes que va más allá de los libros de historia y la química orgánica,
hasta el origen del universo y las leyes que gobiernan el comportamiento básico
de la materia mucho antes de que ésta se organice en entidades vivientes.
He notado que, cuando los autores deben hacer una cierta crítica a Richard Dawkins
por su énfasis en la selección natural como la explicación de la complejidad
observada y la regulación a largo plazo de las variables del entorno,
sabiamente comienzan diciendo: “Lejos de atacar a Dawkins, quisiéramos señalar
que…” Presentándolo así, proceden a sugerir que Dawkins necesita incorporar
elementos de termodinámica (los flujos de energía) en ese proceso. Estoy ansioso
por saber cómo recibió Richard esta sugerencia…
La sugerencia NET proviene de dos talentos prodigiosos. El Dr. Schneider fue ampliamente
citado por sus tres décadas de trabajo intenso en termodinámica, y como científico
veterano en NOAA (la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional) está en una excelente
posición para ser informado sobre ese proceso complejo y fascinante que nos soporta (¡y nos
golpea!) a través de la física del clima y su comportamiento en apariencia caprichoso, pero todo
de acuerdo con la Segunda Ley. El escritor científico Dorion Sagan ya escribió
otros libros (como “La Evolución de la Inteligencia Humana”, que admiro) y publicaciones,
algunas en cooperación con su madre, la bióloga evolucionista Lynn Margulis.
La revista New Scientist se refirió a él como un “imperdible maestro moderno” de su
arte. Mi familiaridad con Dorion resulta de dos circunstancias: es un experto
prestidigitador, y su padre se llamaba Carl.
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